Archivo para roger joseph manning jr.

JELLYFISH. La vida a todo color

Posted in power pop with tags , , on marzo 8, 2011 by israelmaster

Todos los aficionados a la música tenemos nuestros favoritos. En algunos casos, como en el de quien suscribe, la amplia variedad de estilos permite que se pueda ser fan, al mismo tiempo, de bandas aparentemente en las antípodas unas de otras.

Pero creo estar en lo cierto al afirmar que uno siempre tiene ese pequeño abanico de nombres por los que siente algo especial, que le llevan a leer con atención cualquier noticia relacionada con ellos, a seguir grupos que les citen como influencia y, en definitiva, a volver una y otra vez a sus discos cada cierto tiempo.

Jellyfish es una de mis debilidades. Una banda de corta existencia en lo que a discografía se refiere, pero con una calidad que siempre me ha transmitido la sensación de que lo mejor de sí mismos estaba todavía por llegar cuando se separaron tras sólo dos discos.

Uno de los elementos que les hacía especiales era el crisol de influencias que conformaba su música, pudiendo apreciarse desde armonías vocales dignas de los Beach Boys más inspirados, hasta ecos de pop psicodélico, pasando por melodías de clara inspiración Beatle e incluso jugando por momentos a incorporar sonoridades que traían a la mente a los Queen de los ´70, a Supertramp, a 10cc…

Y el resultado de todo eso, lejos de asemejarse a un caos sin pies ni cabeza, no era otra cosa que un buen puñado de estupendas canciones con trabajadas melodías y arreglos. Acompañado todo ello de una colorista puesta en escena, con atuendos extraordinariamente llamativos.

“BELLYBUTTON” (1990)

“Bellybutton” presenta en sociedad a este grupo de San Francisco, formado por Jason Falkner, Roger Joseph Manning Jr., Chris Manning y Andy Sturmer. Y aunque el comienzo despista un poco con el ritmo lento de “The Man I Used To Be”, enseguida empiezan a mostrar sus cartas, con el mediotiempo “That Is Why”, que no hace sino prepararnos para el primer cañonazo, que lleva por título “The King Is Half-Undressed”, ante la que uno se pregunta si no podría pasar perfectamente por una canción de Redd Kross, y que sería lanzado como single, acompañada de un simpático video. Uno de los mejores temas del álbum, con excelentes armonías vocales cuando se produce el cambio de ritmo. “I Wanna Stay Home” hace las veces de balada, con un ritmo tranquilo marcado por la guitarra acústica, al tiempo que “She Still Loves Him” (que quiere hacernos caer en la trampa con su comienzo con notas de piano) nos recuerda que, como dije algo más arriba, The Beatles son un referente para Jellyfish, especialmente los de la segunda mitad de los ´60. Es que esta canción suena a “White Album” de modo indisimulado.

Volvemos a ganar velocidad con “All I Want Is Everything”, que supone el mayor despliegue de energía del disco, para enlazar con la alegre “Now She Knows She´s Wrong” y nos deleitamos después con el cadencioso y levemente psicodélico ritmo de “Bedspring Kiss”, una nueva muestra de la riqueza del sonido del grupo. Cada vez que escucho este tema descubro un matiz nuevo.

Y casi para el final dejan “Baby´s Coming Back”, pegadiza hasta decir basta, e irresistíblemente poppy, para la que se rodaría otro simpático y colorista videoclip. Este excelente debut discográfico lo cierra “Calling Sarah”, en la que apreciamos alguna reminiscencia de los Beach Boys, entre otra amalgama de sonoridades con la que estos músicos aderazaban sus canciones. ¿Se podía pedir más?

“SPILT MILK” (1993)

Pues sí, se podía pedir más, como dejaba claro “Spilt Milk”. Aquí, encontramos más o menos las mismas influencias que en su primer trabajo, pero se incorporan muchas otras. Por aquél entonces, Jason Falkner y Chris Manning habían dejado el grupo, incorporándose Tim Smith.

La inmensamente bella “Hush”, con unos juegos de voces que traen a la mente tanto a Queen como a los Beach Boys es una especie de nana que nos invita a cerrar los ojos y a tener felices sueños, para acto seguido encarar “Joining a Fan Club”, que suena a glam, a hard rock, y a Dios sabe qué más. Tras esto, llegamos a mi canción favorita de Jellyfish: “Sebrina, Paste and Plato”. Esto es una locura con sonidos de tiovivo, ambiente circense por momentos, voces de niños jugando…pero la estructura de la canción en sí, con sus melodías y sus distintas armonías sucediéndose con aparente facilidad me parece genial. Supongo que aquél que no tenga especial aprecio por este tipo de pop tan colorista no tendrá la misma opinión, pero yo disfruto con esta música (entre otros muchos estilos, como siempre trato de dejar claro).

“New Mistake” es una canción más “normal”, en la que creo apreciar algún eco de Supertramp en incluso la E.L.O., que nos lleva a la balada-medio tiempo “The Glutton Of Sympathy” que es el tema con arreglos más sencillos del disco, probablemente. “The Ghost At Number One”, por su parte, fue otro de los temas lanzados como single, y tiene aroma sixties, con unos coros magníficos hacia la mitad del tema (el espíritu Brian Wilson de nuevo presente), cuando éste parece detenerse.

“Bye, Bye, Bye” es una compota de sonidos de lo más variado que podría encajar en el “Sgt. Peppers” que viene seguida de “All Is Forgiven” en la que vuelven a hacernos recordar a los Queen clásicos. Canción potente, sin duda.

Y la calma regresa con otra joya bajo el título de “Russian Hill”, precioso tema con lograda y bucólica atmósfera cuyo ritmo lo marca la guitarra acústica sin que aparezca la batería prácticamente en toda la canción.

“He´s My Best Friend” no deja de recordarme en algún momento a la vertiente más pop de la psicodelia de los ´60, mientras que “Too Much Too Little Too Late” es un medio tiempo muy logrado que lleva directamente al cierre del álbum, “Brighter Day”, cuyo ritmo lento y pesado esconde un enorme abanico de melodías, texturas e instrumentación a lo largo de toda la canción.

“Spilt Milk” superaba claramente a su predecesor, con una riqueza de matices, sonoridades y atmósferas que hacen lamentar enormemente el hecho de que la banda se separase y esta maravillosa rareza llamada Jellyfish dejase de existir tras grabar este magistral álbum.

Tan sólo alguna recopilación y una caja que contiene algunas canciones inacabadas se publicarían posteriormente.

LA HUELLA DE JELLYFISH

Para empezar a buscar la estela de este grupo, creo que lo mejor es comenzar por los trabajos en solitario de sus componentes. Por un lado, puedo recomendar, sobre todo “Solid State Warrior” y “Catnip Dynamite”, de Roger Joseph Manning Jr., que conservan parte del sonido que tenía la banda.

Como también son disfrutables los de Jason Falkner: “Presents Author Unknown”, “Can You Still Feel?” y “All Quiet On The Noise Floor”, entre otros. Quizá no tengan ese puntito de locura de la música de Manning, pero hay excelentes canciones en ellos.

También quiero mencionar, de los múltiples proyectos en los que ha estado involucrado Manning, a Imperial Drag, banda que formó junto a Eric Dover, y en cuyo único disco se supone que se incluyeron canciones que estaban destinadas a aparecer en el tercer álbum de Jellyfish, que nunca llegó a grabarse.

Pero, ¿cuál sería el nombre a citar como heredero del estilo Jellyfish? La pregunta tiene difícil respuesta, dado que las características tan atípicas del estilo que practicaban complica sobremanera el encontrar posibles sucesores.

No obstante, voy a citar a dos. Uno sería el multiinstrumentista Josh Fix , músico afincado también en San Francisco, cuyo único larga duración “Free At Last” comparte bastantes elementos con la música de Jellyfish. Ha publicado también dos Ep´s.

Y el otro caso sería el de los británicos Jackdaw4, con tres discos publicados hasta ahora: “Gramophone Logic”, “Bipolar Diversions” y “The Eternal Struggle For Justice”, que también suenan por momentos a Jellyfish.

En definitiva, sólo he tratado de rendir un pequeño homenaje a una de las bandas que más me han hecho disfrutar en los últimos años, y que me  consta que tiene ahí fuera más seguidores que les echan de menos.

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