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DISCOGRAFÍAS BREVES (II): Blue Murder

Posted in Rock with tags on diciembre 22, 2011 by israelmaster

La importancia del trabajo de John Sykes a las seis cuerdas en el magnífico “1987” de Whitesnake es indiscutible. Suyo fue todo el trabajo de guitarra que puede escucharse en ese álbum, con la excepción del solo de “Here I Go Again”, que fue obra de Adrian Vandenberg. Pero el caso es que, una vez terminada la grabación del mencionado disco, tanto el propio Sykes, como el resto de la banda, serían invitados por David Coverdale a dejar el grupo. Tanto es así, que en los videoclips que acompañaron a los singles extraídos de “1987”, ninguno de los músicos que podemos ver participaron en una sola nota de la grabación (con la salvedad de la aportación de Vandenberg a la que me refiero más arriba).

Una vez fuera de Whitesnake, Sykes comenzó a dar forma a la idea de crear una especie de supergrupo, para lo cual contactó con músicos de la talla de Ray Gillen o Cozy Powell (con quien coincidió  en Whitesnake en la época de “Slide It In”). Algunas demos se grabaron con la música que se iba creando, pero el sello discográfico (Geffen), por motivos que nunca he tenido totalmente claros, se vio más interesado en una banda con el propio Sykes como voz solista que con Ray Gillen.

Así, y acompañado finalmente por Tony Franklin al bajo y Carmine Appice a la batería, Blue Murder publicarían su primer álbum.

“Blue Murder” (1989)

Una de las preguntas que podríamos hacernos al escuchar por primera vez este álbum es si la influencia de Whitesnake es muy marcada. Supongo que cada uno podrá tener su opinión, pero la mía es que un aire a la banda de Coverdale sí se aprecia por aquí y por allá (“Black Hearted Woman” serviría como ejemplo). Aunque nada más comenzar a sonar “Riot”, uno de los principales puntos a los que prestar atención es el peculiar sonido del bajo sin trastes de Tony Franklin. Efectivamente, el que fuera músico de The Firm, entre otros, logra una sonoridad realmente atípica con su instrumento, que emite unas notas que parecen jugar con el tono. Pero sobre todo llama la atención la voz de Sykes, que se reivindica a sí mismo como vocalista, con un registro que suena especialmente bien en las notas altas. Podría destacar “Valley Of  The Kings”, un extenso tema que me recuerda a las canciones más épicas de Dio, o “Jelly Roll”, que, con un interesante cambio de ritmo y melodía logra mutar a balada desde un comienzo de aire blues. Asimismo, encuentro digna de mención a “Out Of Love”, otra buena balada en la que Sykes nos regala un solo de guitarra más centrado en el sentimiento que en la velocidad, al contrario que en otras canciones del disco.

El nivel global de este debut me parece de notable alto, con tres grandes músicos que lograban grabar un excelente puñado de canciones que, aunque sonaban a muchas cosas, tenían ese “algo” que las hacía especiales.

“Nothin´But Trouble” (1993)

Lo primero a destacar de este segundo álbum es el cambio en la formación ya que, aparte de Sykes, ésta incluía a Marco Mendoza a la guitarra-bajo, Tommy O´Steen a las baquetas, Nik Green a los teclados y Kelly Keeling a los coros (y a la voz principal en un tema). Sin embargo, algunas partes sí fueron grabadas por Tony Franklin y Carmine Appice, que aparecen en los créditos como “músicos adicionales”. Habitualmente, “Nothin´But Trouble” suele estar considerado como un trabajo inferior a su predecesor, y tal vez sea cierto, lo que no es óbice para que su nivel sea también difícilmente discutible.

Yo me quedaría con dos de los temas de mayor sentimiento en la interpretación, que son “Cry For Love” y “I Need An Angel”, que vienen a ser como power ballads con envoltorio blues. Son dos canciones largas, con abundantes detalles a descubrir en cada escucha. El registro es algo más suave en “Save My Love”, que sugiere un regustillo soul y cuyo solo de guitarra recuerda al de “Is This Love?”, de Whitesnake, y “Shouldn´t Have Let You Go”, que podrían calificarse como medio-tiempos (más la primera que la segunda).

También sería bueno mencionar que en “Runaway” se deja sentir una cierta influencia de Phil Lynott en la entonación de Sykes al cantar. Nunca ha escondido su devoción por el desaparecido vocalista de Thin Lizzy, a quien dedica especialmente este disco, del mismo modo que hacía en el anterior.

“Nothin´ But Trouble” marcaría el final de Blue Murder como tal. Sykes siguió adelante, pero publicando discos con su propio nombre, dejando para el recuerdo estos dos magníficos discos que merecen un sitio en la colección de todo aquél que sienta algo por el hard rock en general.

“Screaming Blue Murder-Dedicated To Phil Lynott” (1994)

Álbum en directo grabado en Japón en 1993, en el que se recogen algunos de los mejores temas de los dos trabajos de la banda, además de dos temas de Thin Lizzy (“Cold Sweat” y “Dancing In The Moonlight”) y un tercero, “Please, Don´t Leave Me”, escrito a medias por Sykes y Lynott, en honor de quien se publica este directo. A mencionar también la versión de “Still Of The Night” de Whitesnake, cuya interpretación tiene poco que envidiar a la de David Coverdale. Impagable la foto de la contraportada, con el genial guitarrista señalando al cielo vistiendo la camiseta con la imagen de Lynott que luce en la portada.

Pues esto fue Blue Murder, otra de esas “discografías breves” que merecen ser descubiertas.