Archivos para febrero, 2011

FRONTIERS RECORDS. La llama sigue viva

Posted in Rock with tags , , on febrero 18, 2011 by israelmaster

Vivimos tiempos extraños, cuando menos, en lo que a la industria discográfica se refiere. Que si el cambio de modelo de negocio al que obliga la irrupción de las nuevas tecnologías, que si cambios en los gustos del público, que si nuevos dispositivos que permiten reproducir formatos novedosos…

Llevo ya unos cuantos años oyendo estas argumentaciones, y no dudo que puedan tener una base más o menos cierta. Pero, en ocasiones, surgen elementos que parecen ir en contra de lo que se supone que es la tendencia.

Esa parece haber sido la apuesta del italiano sello Frontiers Records que, enarbolando la bandera del hard rock melódico clásico (y de algún otro estilo, como comentaré más adelante), se ha convertido en uno de los principales refugios de un elenco de grupos veteranos cuyo talento y ganas de hacer música es inversamente proporcional al interés que suelen despertar a la mayoría de sellos discográficos a los que ofrecen sus canciones.

Desde sus comienzos, en la segunda mitad de los ´90, su objetivo siempre ha sido el de defender el buen rock melódico, que décadas atrás gozó de popularidad masiva. No han dudado en apoyar a figuras que habían caído en el olvido, como puede ser el caso de Lou Gramm, el que fuera vocalista de los legendarios Foreigner, por poner un ejemplo. O los hermanos Nelson, que acaban de protagonizar un sorprendente regreso a la actualidad rockera con el recomendable “Lightning Strikes Twice”.

También han promovido discos que suponían grabaciones puntuales, como los dos de Sunstorm, con Joe Lynn Turner a las voces, o los editados bajo el nombre de Place Vendome, que nos mostraron otra cara del entrañable ex-cantante de Helloween Michael Kiske, o el de W.E.T., con Jeff Scott Soto al frente. Discos, todos ellos, tremendamente cuidados en el aspecto del sonido y la producción, con magníficas canciones habitualmente a medio camino entre el hard rock y el AOR, tras cuya autoría suelen estar algunos de los músicos habituales del sello.

Asimismo, debemos a Frontiers la grabación del disco que supuso el regreso de la formación original del supergrupo de los ´80 Asia, así como de haber insuflado nueva vida a Giant, a los daneses Pretty Maids, a los suecos Treat, a Y & T y a muchos más.

No todo, sin embargo, son nombres clásicos en el catálogo del sello. Sin ir más lejos, uno de los mejores trabajos de 2010 ha sido el debut de Auras, “New Generation”, repleto de grandes melodías y continuos guiños a sus ídolos (Survivor y Journey, entre otros).

Forman parte también de la familia Frontiers los suecos Crazy Lixx, que en “New Religion” dejan clara su predilección por Def Leppard, Bon Jovi (los de los ´80) y en algún momento, hasta por Mötley Crüe. Energía y melodía a partes iguales.

Otros que vienen de Suecia son Crashdiet, aunque con un estilo algo más salvaje que Crazy Lixx. Se han incorporado recientemente al sello, lanzando “Generation Wild” en 2010.

Otro debut recomendable es el de los británicos Vega, titulado “Kiss of Life”. Los miembros del grupo tienen ya un cierto currículum a sus espaldas, habiendo formado parte de otros proyectos, aunque esta formación podemos considerarla como nueva. Alguna revista especializada les define como una combinación de Journey con unas pinceladas de U2 . No dudo que la voz de Nick Workman tenga un timbre que, en algún momento, y lejanamente pueda traer a la mente a Bono, pero las canciones de este “Kiss of Life” no podrían estar más alejadas de la mencionada banda irlandesa.

Además de los discos que publica, Frontiers ha puesto en marcha una radio en su página web, en la cual podemos escuchar, de modo  continuado, música de los grupos del sello. Y por otro lado edita la revista Melodic Rock Fanzine, en la que va dando noticias puntualmente de los nuevos lanzamientos, conciertos, etc.

Estamos, por tanto, ante una discográfica que trata de marcar un estilo, de establecer una manera propia de entender la música.

Sé que no todas las opiniones acerca de lo que hacen  son favorables, y ya he leído en alguna ocasión las acusaciones de haber creado un cementerio de elefantes, y de que el alma mater del sello, Serafino Perugino no se rendirá hasta grabar un álbum con cada grupo al que admirase en su juventud. Bueno, allá cada cual con sus ideas.

Yo sólo puedo decir que la mayor parte de los discos de su sello me gustan, y la línea general que sigue todo lo que publican me parece que trata de primar la calidad y el talento sobre las tendencias y demás. Admito que me interesan poco propuestas como las de Benedictum o Primal Fear, más centradas en el heavy metal, que forman parte también del abanico de artistas de la firma y que, a pesar de que tienen todo mi respeto, me atraen menos que los nombres citados más arriba.

Tal vez lo que planteo sea una paradoja, en el sentido de querer apreciar un soplo de aire fresco en la industria musical por parte de un sello que se apoya tanto en artistas veteranos, pero así es como yo lo veo.

Y no voy a ocultar que espero con ansiedad el inminente lanzamiento del nuevo álbum de Whitesnake, “Forevermore”, del regreso de King Kobra con sus nuevos temas (anunciado para abril) o de lo que nos deparará la reciente contratación del ex-Skid Row Sebastian Bach, con idea de presentar su nuevo trabajo en verano.

Recomiendo a todo aquél seguidor del Hard Rock que eche un vistazo al catálogo del sello. Yo lo hago frecuentemente, y he pasado muchas horas disfrutando de buena música.

Recuerdo que a mediados de los ´90 era habitual escuchar a músicos (principalmente veteranos), cuando se les preguntaba su opinión acerca del cambiante panorama musical, decir aquéllo de: “para mí sólo existen dos tipos de música…la buena y la mala”.

Suscribo totalmente esa afirmación.

 

 

 

BAD CITY: “WELCOME TO THE WASTELAND”

Posted in Rock with tags on febrero 8, 2011 by israelmaster

Es uno de los grupos de Hard Rock que más expectación está levantando últimamente, y una de las causas es el curioso título de una canción de este álbum debut, titulada “Call Paul Stanley”.

El propio Paul Stanley (Kiss) ha dicho públicamente que este es uno de los mejores discos de Rock que ha escuchado en mucho tiempo, lo cual ha proporcionado publicidad extra a Bad City.

Esta banda, afincada en Chicago surge de la unión de músicos de Powerspace y de Thee Armada, grupo éste último del que procede el vocalista Josh Caddy.

Lo que nos ofrece “Welcome to the Wasteland” es una amalgama de sonoridades y clichés que nos retrotraen al Hard Rock de los ´80, lo cual no es algo especialmente novedoso (muchos otros grupos practican este mismo estilo). Lo que ya no es tan habitual es la capacidad para crear melodías que nos descubre este disco. Ese es justamente el principal punto a favor y la principal característica que les diferencia de otros que juegan en la misma liga, y que les pone un par de peldaños por encima, a mi entender.

“Heatwave” es uno de los claros ejemplos de esto que digo: guitarras crujientes, estribillos coreables, y la voz de Caddy desgranando pegadizas melodías con la estridencia y chulería que el vocalista de una banda de estas características debe tener, casi por definición.

“Look Out!”, por su parte es quizá la pieza más desbocada y enérgica del álbum, con un cambio de ritmo magnífico hacia el final, volviéndose lenta y cadenciosa, lo que contrasta con el resto del tema. Es mi favorita.

“Take Me For A Ride” me recuerda a Cheap Trick en algún momento, aunque en otros a Boston, o a los Bon Jovi clásicos…

Y, por destacar alguna más, la anteriormente mencionada “Call Paul Stanley”, que a pesar de tener un comienzo que, durante los primeros segundos parece pretender sonar a algo parecido a “Glory Days” de Springsteen, enseguida empieza a mostrar sus credenciales melódicas para dejarnos uno de los estribillos más pegadizos que he escuchado en muchos meses.

Ya he leído por ahí alguna crítica en la que se les ha etiquetado como los nuevos The Darkness, o que este este primer trabajo deja una sensación parecida al debut de Buckcherry.

Bueno, yo creo que Bad City no son ni una cosa ni la otra, pero lo que me parece difícilmente discutible es la calidad de sus canciones.

Más allá de los elogios de un miembro de Kiss o incluso de Billy Corgan, de Smashing Pumpkins, que se los llevó de teloneros, yo creo que hay suficiente buena música en “Welcome To The Wasteland” como para que sea una obra merecedora de la debida consideración como una de las mejores de 2010 en este estilo.

VEINTE AÑOS NO ES NADA

Posted in Rock with tags , , , on febrero 2, 2011 by israelmaster

Hace unos días que estoy valorando cuáles son, según mi criterio, los mejores discos de 2010. No soy capaz de recordar desde cuándo tengo esta costumbre, pero tengo claro que la cosa viene de lejos.

El caso es que, revisando algunos títulos interesantes que vieron la luz el pasado año, repasando otros que me parecieron reseñables en años anteriores y demás, me dí cuenta de que este 2011 se cumplirán nada menos que ¡veinte años! de una serie de lanzamientos de tal calibre, y que han significado tanto para la historia del rock, que hacen odiosa la comparación con la producción musical más reciente.

Aquel lejano 1991 nos dejó una serie de joyas que convierten dicho año en uno de los mejores de la historia en este sentido. Este es mi particular homenaje a algunos de ellos. No será un análisis en profundidad de cada uno, puesto que se trata de títulos perfectamente conocidos por todos.

1. SOUNDGARDEN: “BADMOTORFINGER”


Era su primer álbum para un sello grande (A&M), y mejoraba de un modo más que apreciable todo lo que habían grabado hasta el momento.

Se vivían tiempos de cambio en el mundo del rock, y Soundgarden se convertirían en uno de los pilares indiscutibles de esa revolución, con epicentro en Seattle, que pondría patas arriba (al menos durante unos años) no sólo el rock, sino la música en general.

Temas como “Rusty Cage”, “Outshined”, o “Jesus Christ Pose” mostraban es mezcla de influencias entre las que se apreciaban, entre otros, los ecos de Led Zeppelin y Black Sabbath. Y también quedaba patente la asombrosa capacidad de Chris Cornell para alcanzar registros vocales imposibles con su voz.

2. PEARL JAM: TEN

Segundo pilar de esa revolución que estaba arrasándolo todo y que durante un tiempo hizo parecer obsoletas a las bandas de hard rock de la década anterior.

Creo recordar que el primer tema que escuché de este álbum fue “Jeremy”, y me gustó desde el primer momento. Si la memoria no me falla, fue en su actuación en la entrega de los premios MTV del año siguiente. Poco después, me hice con el cd, y recuerdo que lo escuché casi todos los días durante una buena temporada.

Eran diferentes a Soundgarden, puesto que su sonido era menos metálico, la voz de Eddie Vedder no tenía ese timbre agudo hasta el infinito de Chris Cornell, sino que alcanzaba sus mejores registros en tonos más bajos.

“Even Flow” y “Alive” son otras dos gemas de las muchas que contenía este “Ten”.

3. NIRVANA: “NEVERMIND”

“Nevermind” sería el mayor culpable, probablemente, de todos los cambios que se vivieron en la música de esos años.

Pretendidamente o no, fue el abanderado de una generación, de una forma de entender la música y la vida y “Smells Like Teen Spirit”, el himno de esa generación.

Pero esta obra era mucho más: “Come As You Are”, “In Bloom”, “Lithium”…

“Nevermind” era punk, era metal, era pop distorsionado. Por momentos un amasijo de ruido (“Territorial Pissings”) y, a ratos, pura melodía (“Drain You”). Pero, sobre todo, era muy bueno.

Es de esos discos que acaban atrayendo incluso a ese oyente o fan ocasional, que simplemente se deja llevar por lo que es tendencia en un momento dado.

4. TEMPLE OF THE DOG: “TEMPLE OF THE DOG”


Una delicatessen en toda regla.

Lo que inicialmente iba a consistir en dos canciones dedicadas al fallecido Andrew Wood, líder de Mother Love Bone, terminó convirtiéndose en una obra maestra que recogía las canciones creadas y grabadas por los artífices de ese homenaje a Wood durante esas sesiones. Suele decirse que la idea partió de Chris Cornell (Soundgarden), que se unió a dos ex-compañeros de Wood (Stone Gossard y Jeff Ament). El grupo lo completaban Matt Cameron, también de Soundgarden, el guitarrista Mike Mccready y un cantante del que habían escuchado alguna maqueta Gossard y Ament, llamado Eddie Vedder.

Estos cuatro últimos formarían posteriormente Pearl Jam.

Todavía me pone los pelos de punta escuchar ese duelo vocal entre Cornell y Vedder en “Hunger Strike”, un tema que siempre me ha emocionado especialmente.

5. METALLICA: “METALLICA” (THE BLACK ALBUM)


El inicio del disco ya es, por derecho propio, uno de los mejores de la historia. Los primeros acordes de “Enter Sandman”, tan sencillos en apariencia, como magníficos si prestamos atención a los detalles, nos sirven para ir descubriendo a lo largo de los temas a unos “nuevos” Metallica, con un sonido levemente más contenido y con algunas marchas menos en lo que a velocidad se refiere. Tras los controles, estaba Bob Rock, que había trabajado en el “Dr. Feelgood”, de Mötley Crüe o en “Slippery When Wet”, de Bon Jovi.

Para muchos, el último gran álbum de la banda (con permiso de “Death Magnetic”, que fue una grata sorpresa). Para mí, es el más completo de todos cuantos han grabado: “Sad But True”, “The Unforgiven”, “Nothing Else Matters”…

6 y 7. GUNS N´ROSES: “USE YOUR ILLUSION I” “USE YOUR ILLUSION II”


Cuando estos dos discos se pusieron a la venta, corregí a un amigo que afirmaba que Guns N´Roses acababan de publicar dos discos dobles. Le dije que estaba en un error, y que era un álbum doble, no dos dobles. ¡Cómo iban a poner a la venta esa barbaridad!.

Pues mi amigo tenía razón. Ambicioso proyecto donde los haya, con una serie de canciones de mayor duración de lo habitual, con Axl tocando el piano, como “November Rain”, o “Estranged”, cuyo video clip dio bastante que hablar por las escenas sorprendentes de Axl bajo el agua entre delfines.

Se incluían dos interesantes versiones: “Live and Let Die”, de Paul Mccartney, y “Knockin´on Heaven´s Door”, de Dylan, además del tema de la banda sonora de Terminator II, “You Could Be Mine”, por citar sólo algunos temas.

Independientemente de lo pretenciosos que se puedan ver estos dos trabajos, a mí me parece una obra soberbia, tomada en conjunto.

8. RED HOT CHILI PEPPERS: “BLOOD, SUGAR, SEX, MAGIK”

Obra cumbre de R.H.C.P.. Este extenso álbum (casi 74 minutos) contiene probablemente las mejores canciones que habían escrito hasta el momento, con las habituales dosis de funky (“Funky Monks”), rap (“Give it Away”), rock (“Suck my Kiss”), y un acercamiento a las baladas, por así decirlo, que no habían mostrado antes, como el hoy ya clásico “Under the Bridge”.

“Blood, Sugar, Sex, Magik” es la obra de una banda en su cénit creativo, con multitud de matices que sólo se van descubriendo tras sucesivas escuchas, y con la participación (¿decisiva en el resultado?) del mago Rick Rubin tras los controles durante la grabación.

9. TESLA: “PSYCHOTIC SUPPER”

Primer trabajo en estudio tras el pionero unplugged “Five Man Acoustical Jam”. Tal vez “Edison´s Medicine” sea la canción más recordada de este álbum, pero también son merecedoras de mención “Don´t De-Rock Me”, “What You Give”, o el bonito homenaje al fallecido Steve Clark, de Def Leppard, titulado “Song And Emotion”.

Lo primero que escuché de ellos fue “The Great Radio Controversy” (1989), que permaneció durante años como mi favorito, aunque el tiempo ha logrado que los valore de un modo similar.

La propia banda se encargaba de enfatizar, en la funda interior del disco, aquello de NO MACHINES, haciendo referencia a que la grabación se había hecho buscando el sonido más natural posible.

Se iban a vivir tiempos difíciles en la primera mitad de los 90 para grupos como Tesla, debido al vendaval que llegaba desde la ciudad de Seattle.

10. BAD ENGLISH: “BACKLASH”

Supongo que Bad English pueden considerarse el primer supergrupo AOR, al unir fuerzas dos miembros de Journey como Neal Schon y Jonathan Cain con todo un John Waite. La banda se completaba con Dean Castronovo y Ricky Phillips, antiguo compañero de Waite en The Babys.

Sus dos únicos discos están considerados como dos de los mejores jamás grabados en el estilo.

Este era el segundo, y a mi entender está al mismo nivel que el aclamado debut de 1989. Entre las maravillas aquí incluidas estaban “Straight to Your Heart” o “The Time Alone With You” que a mí, particularmente, me encantan.

Hubo más lanzamientos dignos de mención aquel año, como el “Ceremony”, de The Cult, “Uncle Anesthesia”, de Screaming Trees, o el “Out of Time” de R.E.M., que aunque nunca han sido santo de mi devoción, sonaron hasta la saciedad en aquéllos días, pero los citados más arriba serían, a mi entender, esos discos que con el tiempo han adquirido el estatus de clásicos, y que comparten el hecho de haber sido publicados en 1991, cumpliendo, por tanto 20 años en este 2011 que comienza.

Analizándolos con un poco más de calma, y con algo más de profundidad, he de reconocer que no todos los que cito en este personal y particular top 10 (que he elaborado sin seguir un verdadero orden de preferencias) han llegado a ocupar el mismo lugar en la historia del Rock, pero todos ellos, vistos con la necesaria perspectiva, son merecedores de ser citados aquí.

Llevo meses leyendo blogs dedicados a los más diversos subestilos del rock en los que se abren foros de discusión en los que se plantea el debate acerca de cuál fue el año con mejores lanzamientos discográficos dentro de este o aquél estilo, y suelo leerlos con mucha atención.

A mí me gusta tanto la música que me cuesta decantarme porque me gustan estilos muy diferentes, y cada época puede asociarse con el momento de mayor apogeo creativo de algo que puede gustarme.

No obstante, y sin pretender ser categórico en absoluto, me atrevería a afirmar que no va a ser fácil encontrar otro año con tal cantidad de lanzamientos memorables.

¿Alguna sugerencia?